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SOCIEDAD

Saldías: quedándote o yéndote

Cultura, entre la Villa 31 y Figueroa Alcorta

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En un edificio de logística de Saldías, el primer asentamiento de Capital Federal, fundado en la década del 30 para empleados ferroviarios provenientes del Noroeste argentino, funciona un Polo Cultural con más de 300 artistas. El barrio está atravesado por las vías del Ferrocarril Belgrano Norte y del Belgrano Cargas, y se encuentra ubicado entre la Villa 31 y las lujosas torres Le Parc de Figueroa Alcorta. En los últimos meses empezó a correr un rumor que pone en riesgo la continuidad del lugar.

En los años 60 era un mercado de frutas que construyeron los Productores de Frutas y Hortalizas. Ellos le alquilaban el piso al estado y crearon este edificio”, afirma Lucas Pombo, el encargado de tener la concesión de los galpones en donde hoy funciona la asociación civil Polo Cultural Saldías (PCS), junto con su empresa de logística. La suma de los tres mercados: Saldías, Abasto y Avellaneda eran lo que hoy es el Mercado Central ubicado en Tapiales, partido de La Matanza.

El predio fue el elegido por Luis Alberto Spinetta para preparar el show que presentó en 2009 con Las Bandas Eternas. En lo que antes era el auditorio del mercado se improvisaron cuatro salas para que el Flaco pueda ensayar en simultáneo con sus distintas formaciones. Es por eso que el lugar rinde homenaje a él. Invisible, Pescado Rabioso, Spinetta Jade, Spinetta y Los Socios del Desierto y La La La, distintas etapas en la carrera del artista, son los nombres que llevan los corredores del depósito. Por los pasillos del ex Mercado de Frutas y Hortalizas caminaron artistas de la talla de Charly García, Fito Páez, Gustavo Cerati, Leon Gieco, Ricardo Mollo, Pedro Aznar y la mayoría de los músicos que participaron del recital de Luis Alberto en Vélez.El auge fue con el ensayo del Flaco. Desde ahí todo el mundo quería venir a conocer el lugar. Y obviamente cuando el flaco ´se fue de gira´, el espacio empezó a tener otro valor”, aclara Pombo.

La diversidad de bandas que ensayan en PCS varía no sólo desde el aspecto sonoro, sino desde la trayectoria o el recorrido de los distintos grupos. En el espacio, que funciona como una especie de usina, conviven artistas consagrados, en pleno crecimiento y otros que están tocando sus primeros acordes. Entre la heterogeneidad se encuentran: Lo Pibitos, Los Cafres, In corp Sanctis, Malbón, Pommez Internacional, el jazzista Diego Olivera, Silvestre y La Naranja, Bandalos Chinos, Militantes del Climax y Banda de la Muerte. También pasaron Joaquín Levinton, Abril Sosa, Deborah del Corral y Utopians.

De izquierda a derecha, algunos de los integrantes de Lo Pibitos en su búnker de Saldías: Andrés Cortes, Jean Luka Arbe, Tomás Bacigaluppi, Marto Aguilar y Guido Ruggiero.

De izquierda a derecha, algunos de los integrantes de Lo Pibitos en su búnker de Saldías: Andrés Cortes, Jean Luka Arbe, Tomás Bacigaluppi, Marto Aguilar y Guido Ruggiero.

Desde afuera, el PCS no muestra nada, es un lugar gris, gélido y sin vida. Pero a medida que uno se va a acercando a esa mole ubicada en Retiro Norte, los sonidos que escapan por las ventanas y los burletes anuncian que algo está pasando. Este edificio está vibrando todo el tiempo, están los camiones que pasan con muchas toneladas y hacen mover el suelo, los aviones de Aeroparque y los trenes de carga y pasajeros. Todo esto, sumado a las bandas que con sus amplificadores y baterías, hacen vibrar los vidrios y las paredes”, observa Guido Ruggiero, que con su grupo, Lo Pibitos, llegó al lugar en 2011, y desde hace cinco años hacen mover los cimientos del depósito con funk, hip-hop y cumbia. Al principio ocupaban lo que antes era una oficina simple, con el tiempo lograron ampliar sus fronteras para tener una sala doble.

El contraste de lo que es el lugar y lo que tiene adentro, es también parte de la mística, asegura Justo Fernández Madero, frontman de Silvestre y La Naranja, una de las agrupaciones con mayor frescura dentro del indie argentino. Su grupo ensaya en uno de los 58 espacios convertidos en salas de ensayo, ateliers, productoras, estudios de fotografía y moda que conforman el templo de arte y cultura. Silvestre y La Naranja comparte la sala y algunos músicos con Bandalos Chinos, otra banda que viene avanzando en la escena. Goyo, su cantante, cree que “la cultura emergente está en pleno crecimiento y en Saldías se vuelve palpable”.

El artista plástico Cristián Fernández Ocampo es quien ocupa la sala de 150 metros cuadrados que albergó a Spinetta. El sitio que antes supo escuchar la voz y los acordes de Luis Alberto hoy contempla las obras expresionistas del joven pintor. “Saldías es el lugar en donde me conocí desde un punto de vista artístico y personal”, admite Fernández Ocampo.

El dúo B-Lee & The Toxic Bros está desde que se fundó el Polo y tiene una de las salas más auténticas. En base a un trabajo de hormiga lograron recolectar 4500 conos de papas fritas para acustizar la sala. La conciencia visual y ecológica también se ve reflejada en la fría iluminación que ofrecen los siete bidones de agua mineral convertidos en lámparas.

B-Lee & The Toxic Bros en formato trío.

B-Lee & The Toxic Bros en formato trío.

Martín Grinfeld, uno de los miembros de Malbón, recuerda que se enteró de que “entre Retiro y Recoleta había un lugar para artistas en dónde se podía hacer cualquier cosa, desde una intervención hasta ensayar. Era una especie de desierto en una parte re urbana de la ciudad”. El espacio de Malbón no sólo cumple la función de sala de ensayo, ahí adentro se pre-produjo “Canción reacción”, uno de los discos del grupo de pop mutante.

Saldías empezó a sonar fuera del ámbito artístico tras el anuncio de un proyecto de urbanización. La noticia logró entusiasmar a las 500 personas que pueblan el barrio que nace entre la intersección de la calle Padre Carlos Mugica y Jerónimo Salguero, y que más allá de haber sido poblado en los años 30, siguió creciendo y se profundizó durante la crisis de 2001. La iniciativa, tal como la anunció el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, tiene cuatro ejes: el mejoramiento de las condiciones de habitabilidad, la integración social, el desarrollo económico y la integración urbana. Para ello, primero se hará un relevamiento arquitectónico de las viviendas, luego se mejorará cada una de ellas y por último se entregarán títulos de propiedad.

La gran mayoría de los artistas del PCS estuvieron presentes el pasado 15 de septiembre, cuando el jefe de Gobierno, acompañado del Jefe de Gabinetes de Ministros de la Nación, Marcos Peña, anunció mediante una conferencia en las calles del barrio el proyecto de urbanización. “Nuestro compromiso es que los vecinos de Saldías vivan como se vive en los demás barrios de la Ciudad y tengan las mismas oportunidades”, prometió Rodriguez Larreta.

El videoclip de El Zar fue grabado en el Polo Cultural Saldias

Ante la consulta, los artistas se mostraron de acuerdo con la urbanización del barrio. “Me parece que el progreso es positivo, más para la gente que está siempre acá”, opina Goyo de Bandalos Chinos. “No hay que negar el avance, que en muchos casos sería una mejora para el barrio”, añade Pombo. Desde una vista aérea, el asentamiento poblado por 100 viviendas y algunos depósitos parecería funcionar como un apéndice de la Villa 31.

La ola de urbanización parecería venir con un proyecto del Malba de ampliar sus instalaciones. Y esto, día a día produce incertidumbre dentro del Polo Cultural. El museo de arte moderno perteneciente al empresario Eduardo Costantini queda a pocas cuadras del barrio -otra de las tantas ambigüedades que ofrece el paisaje porteño-Su propuesta está basada en un puente que integre a comunidades y barrios carenciados de la Ciudad para unir públicos diversos. Algo que la asociación civil comandada por Pombo viene haciendo desde hace tiempo.

Todos los años se organizan actividades en la canchita de fútbol del barrio. En estos encuentros no hay nombre ni trayectoria que valga. En el escenario que se arma especialmente sobre la canchita de tierra, se mezclan grupos acostumbrados a tocar para más de mil personas con pibes nacidos y criados en Saldías que recién arrancan sus proyectos. ¡Es una banda re power!”, enfatiza Pombo, para referirse a una agrupación local ferroviaria de heavy metal que tocó en el último festival.

Nosotros estamos en perfecto términos con Costantini, el problema es que si nos tenemos que mudar, es complicado, no por lo que sería la mudanza, sino porque el lugar tiene como un alma propia y si lo trasladas se pierde”, analiza Pombo, ante una posible migración. Ruggiero se muestra esperanzador: “Esperemos que este lugar siga existiendo y que podamos seguir desarrollando nuestras disciplinas, porque este es un sitio de trabajo que sirve para venir a desarrollarse”.

“Este lugar se empezó a dar por necesidad automática de la gente”, asegura Pombo

“Este lugar se empezó a dar por necesidad automática de la gente”, asegura Pombo

La semilla que sembró Pombo, cuando decidió empezar con su banda, hoy la siguen regando cientos de artistas que de lunes a lunes se acercan al edificio para ensayar, pintar, diseñar y producir. El proyecto cultural del Malba arrancaría de raíz todo lo logrado hasta el momento. Acabaría con algo que se forjó de forma orgánica y funciona como semillero de la cultura argentina. El proyecto del Malba viene a poner una macetón de cemento arriba de un árbol que recién ha comenzado a florecer.

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